Su empresa nunca se escribió. Por eso la inteligencia artificial todavía no puede leerla.
Sociedad Agéntica es una institución con capítulos para dueños de empresa que quieren que su negocio opere con agentes, y que no tienen con quién construirlo.
- Quiénes
- 12 a 16 dueños por capítulo
- Cada cuánto
- Una vez al mes, medio día, en persona
- Qué pasa ahí
- El caso de un miembro y un bloque de construcción
- Primer capítulo
- San José, Costa Rica
- Compromiso
- Anual, con asistencia presencial
- Sin excepción
- Dos empresas del mismo negocio no coinciden
Quince preguntas sobre cómo trabaja su empresa hoy.
Al final ve su nivel de madurez agéntica, cuál de las cinco dimensiones lo frena y por cuál tarea conviene empezar. Toma diez minutos y no pide correo para ver el resultado.
Lo que la gente pregunta antes de entrar.
¿Es para una empresa de mi tamaño?
El criterio que decide es cuánta gente trabaja en oficina, o sea en ventas, administración, servicio al cliente y finanzas. Con menos de cinco personas ahí todavía no hay suficiente trabajo repetido que un agente pueda hacer, y el capítulo no le va a servir.
Arriba de eso funciona en cualquier sector. Los que más se repiten en Centroamérica son distribución e importación, grupos médicos y odontológicos, bufetes y firmas contables, constructoras, agencias, logística, agroexportación, restaurantes con varios locales y grupos hoteleros.
¿Y si prefiero que ustedes me instalen los agentes?
No los instalamos. Nadie puede cotizar honestamente un sistema antes de entenderlo, y un agente entregado llave en mano se cae el día que cambia la persona que lo cuidaba.
Lo que pasa acá es que usted sale con el agente construido y con su equipo sabiendo cómo se armó. El día que haya que cambiarlo, lo cambian ustedes.
¿Mi competencia puede estar en el mismo capítulo?
No. Dos empresas del mismo negocio no coinciden en un capítulo, y es regla escrita. Sin eso nadie muestra un número real, y si nadie muestra números la sesión se vuelve una charla.
¿Qué pasa con lo que cuento adentro?
No sale. Cada miembro firma confidencialidad antes de su primera sesión, no se graba y no se toman capturas. Lo que se muestra en pantalla va enmascarado, sin nombres ni datos de sus clientes.
¿Tengo que ir en persona?
Sí, una vez al mes, medio día. Una videollamada entre desconocidos no produce lo que produce un grupo que se ve la cara doce veces seguidas, y el compromiso anual existe porque el valor es acumulativo.
¿Esto es un curso?
No. Un curso tiene un programa y usted lo sigue. Acá la sesión gira alrededor del caso de un miembro y de lo que cada quien está construyendo ese mes, con un chair que conduce y un constructor residente que trabaja al lado suyo.
El taller de entrada sí es un curso, de un día, y por eso lo dicta Proyectum.
¿Quién lo dirige?
Cada capítulo tiene un chair que conduce la sesión y entrevista a los candidatos, y un constructor residente que corre el día de construcción. El método, el guion de cada sesión y la rúbrica de admisión están escritos, así que el capítulo no depende de que una persona en particular esté de buen ánimo.
¿Cuánto cuesta?
El taller de entrada y la membresía anual del capítulo tienen precio publicado antes de que abra la inscripción. Para dimensionarlo: una persona de oficina en Costa Rica cuesta al mes bastante más que la cuota, y el capítulo está pensado para que esa persona deje de hacer lo que un agente puede hacer.
Por el taller Construye Agentes.
Un día presencial en el que cada quien llega con un proceso repetitivo de su empresa y sale con un agente que ya lo hace. La entrevista de admisión viene después del taller, y nadie entra a un capítulo sin haber pasado por ahí.
Siete datos y ve su resultado.
Sirven para ubicar su empresa en la escala y, cuando haya suficientes diagnósticos, para compararla con otras de su tamaño y su sector.
Tres minutos más y le decimos por cuál tarea empezar.
Marque hasta tres tareas que más tiempo le consumen a su equipo.
El siguiente escalón de sus tres dimensiones más bajas.
Los capítulos abren por ciudad. Deje su correo y le escribimos cuando abra el de su ciudad.
Quien entra es miembro. La membresía no da participación ni derechos económicos sobre la institución.